domingo, 27 de abril de 2008

La Crisis Educativa: ¿Quiénes son los responsables?


Las pruebas de oposición tomadas a los aspirantes a maestros en la Costa, en diciembre del año pasado, volvieron a develar una realidad que supera la frialdad y la descontextualización de los números (de 17800 candidatos solo aprobaron 1560): la crisis de la educación en el país. Crisis que no tiene como responsables únicos a los maestros (falacia que los grandes medios de comunicación, voceros de la derecha y la oligarquía, enemigos de las legítimas aspiraciones populares, pretenden hacer creer a la opinión pública), pues ellos también son víctimas de una falta de política estatal referente a la educación: sus sueldos son muy bajos (por tanto no son sujetos de ningún tipo de crédito en las instituciones bancarias); sufren una constante desvalorización profesional (producto de la penuria económica y el desprestigio mediático); no reciben capacitación de parte del Estado (la poca inversión en educación que han realizado los gobiernos neoliberales de turno, contempla rublos irrisorios para la capacitación docente), entre otros elementos. Han sido precisamente todos los anteriores gobiernos, sus respectivos Ministerios de Educación e Institutos Pedagógicos, quienes no han podido (o no han querido) delinear una política educativa estatal, coherente con la realidad nacional y que fomente principios humanísticos y críticos, que ayuden al desarrollo integral de la sociedad. La mayoría de programas del Ministerio de Educación, y sus respectivos ministros, no han tenido continuidad; cada uno aplica diferentes modelos (conductismo – constructivismo - socio-crítico - conductivismo…), impulsados como directrices pedagógicas desde el Banco Mundial, que no son evaluados y que son reemplazados por otros, en un círculo vicioso que impide el desarrollo del sistema educativo en el país. En las esferas de poder y decisión, en los gobiernos, sus Ministerios de Educación e Institutos Pedagógicos, quienes definen prioridades económicas (porcentaje del Presupuesto General del Estado a ser asignado a esta importante área) y los correspondientes modelos pedagógicos a ser aplicados, se debe buscar a los verdaderos responsables de la crisis de la educación en el Ecuador.

La educación está politizada…

Esta es una de las frases que con más insistencia se pronuncia al querer explicar las principales causas del deterioro de la educación. Políticos reaccionarios, por intermedio de sus voceros (e incondicionales), los medios de comunicación, repiten como muletilla: “La educación está politizada, la educación está politizada…”, tratando de vincular a la Unión Nacional de Educadores (UNE), a su orientación ideológica, como la responsable directa de esta crisis. Al respecto, Teresa Bolaños, dirigente de la UNE, señala: “Claro que la educación está politizada; desde el restablecimiento de la democracia, 19 ministros han ocupado la cartera de Educación; 19 ministros pertenecientes a partidos políticos de derecha, que impulsan, en correspondencia, planes y programas de derecha (bajo la directriz del Banco Mundial). Entonces, ¿está o no politizada la educación? Incluso, el actual ministro de educación Raúl Vallejo, el 21 de octubre pasado, en la cumbre de la Unesco, en París, declaró que la crisis de la educación se debe a la injerencia en los planes educativos y pedagógicos del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. En lo referente a la UNE, claro que este gremio, el más grande del Ecuador, también hace política; una política en defensa de una educación para la liberación social y nacional; una política de defensa de los derechos laborales de los maestros; una política en defensa de los intereses democráticos, soberanos y patrióticos del país”.